Esta entrada no necesita comentarios, solamente necesita cerrar los ojos y escuchar detenidamente las palabras de Gabriel, sentirlas humanas, presentes, vivas, y entre todos decir: Chao, Gabo...
Ponle nombre a la emoción si es que lo tiene a la mano extendida detrás de los cristales cuando furioso sopla el viento en vendavales cuando rompen los vidrios vibraciones ya viejas cuando en las pestañas te cuelga una pena. Ponle nombre al nombre de las despedidas que se hicieron noches sin ser despedidas toque de campanas desaparecidas y un rostro sin rostro entre sombras frías. Ponle nombre al nombre que habita el silencio que te reconoce viajando en tus versos ponle nombre al nombre de toda emoción cuando no hay palabras solo una canción... Mayra García 2014 Derechos Reservados