ALEGATO
No alzaré mi palabra,no para defenderme
que por gritar más fuerte no deja de dolerme
que sólo en el camino va mostrando la vida
el tiempo necesario para poder saberme,
sentirme más humilde si con saña me pierden
extendiendo mi mano para poder crecerme
llenando con amor mi espíritu rebelde,
mucha guerra en el mundo que no conduce a nada
muchos sueños perdidos por la justicia vana
su reino la soberbia, no es a Dios a quien aman.
No sólo en los caminos se crecen las espinas
hay trinar de zorzales allá en los arrabales
prados engalanados, fragancia de las flores
y en árboles del bosque cantan los ruiseñores
la madre con su hijo, el hombre y su cosecha
un futuro que espera fertilizar la tierra,
que la palabra es canto de amor entre los hombres
que mi llanto es el alma que su dolor no esconde
que de injustos inciertos nos llenan las mentiras
dibujando de grises lo bello de la vida.
Hoy mis letras asoman como un simple alegato
nunca seré partícipe de un mundo que no entiendo
que me corta las alas, mis más sanos empeños
que comulgan en templos de sombra y de maldad
que desprecian, oprimen, atacan sin piedad
que mi mundo es de locos que hablan con la brisa
que cuando les saludo me muestran la sonrisa
que vuelan papalotes en nombre de la paz
que entienden de colores de amor y libertad
que hablan con las aves sentados en los parques
que su mirada viaja perdida a cualquier parte
y que les quede claro, si me odian yo quiero
el odio es sentimiento donde no habrá consuelo
y no quiero en mis versos ver como éste asoma
mis versos los entrego como blancas palomas...
Mayra García,2014 Derechos Reservados
QUE NO SE ENTERE ELLA...
Hay momentos en que el verbo olvidado
me susurra entre las cuerdas de un arpa mágica
entonces ella danza en las pupilas
y se matiza de colores el iris de mis ojos,
gira, gira, gira,
al viento su cabellera de flores,
bebe el rocío de la mañana
para vestir su transparencia,
mientras me sorprende
el vuelo de muchas mariposas
acariciando la parte etérea de mi anatomía
imprecisa, ligera, volátil, como los sueños...
Hay momentos en que el verbo olvidado
es el canto de la niña que habita en mi
en un verso de espuma,
en las alas de una blanca paloma
que no conoce del dolor de las heridas
alegórica osadía a la inocencia,
ella no entiende de tiempos ni distancias
viaja a la velocidad de la luz y sube las escaleras al cielo
para cubrir su ternura con el manto de los dioses
bordado con hilo de amor.
En el firmamento de su mirada
cientos de luciérnagas
iluminan el camino de regreso a casa,
entonces el verbo olvidado recuerda
que en mi corazón se esconde la zapatilla de cristal
que se rompió en el último intento
pero ella, la niña que habita en mi
no lo sabe, nunca debe saberlo
para que siempre sonría
para que invente la fantasía de un nuevo cuento...
Mayra García 2014 Derechos Reservados
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